Un mentor en el presente, un mejor negocio en el futuro

Por: Marco Vinicio Cruz

Imagina este escenario, llevas tiempo con tu negocio, apenas logras sobrevivir a una pandemia, tus ventas fueron afectadas estos meses terriblemente.  De la nada ves una luz frente a su escritorio y escucha un trueno, resulta ser tu “yo” del futuro y te empieza a dar consejos de lo que te pasó, qué decisiones tomaste y cómo las solucionaste en su momento. ¿No te gustaría que esto pasara de verdad? Pareciera la solución perfecta ¿no crees?

En muchas ocasiones, al momento de iniciar un negocio y emprender, te llegas a paralizar, empiezas a preguntarte sobre qué hacer y/o cómo hacerlo. Muchas veces ya tienes una ligera idea sobre el cómo, pero lastimosamente te enfrentas a la duda y miedo y nos te preguntas si esa es la mejor manera de hacerlo; si esto te diferenciará en el mercado, si vas a crear valor o si las personas aceptarán tu solución. Seguro, podemos pasar años planeando y experimentando, cursar programas e incluso maestrías para formar una idea de cómo se hace; pero aún así caes en la duda. ¿Cuánto tiempo y recursos he destinado en pruebas y errores? ¿Es esta la manera más eficiente de lograr mis objetivos? ¿Esto es lo mejor para mi negocio?

¿Qué son los mentores?
Un mentor, en el ámbito de los negocios, es aquel que te puede ofrecer una guía, motivación, compartir sus experiencias, y, por ende, la ruta más eficaz y eficiente para cumplir tus objetivos. Los mentores te ayudan a ver soluciones a problemas, te cuentan sus experiencias, tanto errores como aciertos. Son esas personas que ya han llegado a donde nosotros queremos llegar y te brindan una guía hacia el camino del éxito. Estas pueden ser personas con las que puedes reunirte ocasionalmente para conversar acerca de tus aspiraciones, personas con las que trabajas directa o indirectamente.

¿Necesitas un mentor?
Te podría mencionar varias investigaciones y buenas prácticas sobre los beneficios de un mentor. Sin embargo, cuando estás en duda de algo en específico, lo que te acerca más hacia la realidad son los datos. Si revisas la lista de Forbes 500, por ejemplo, de las personas más ricas del mundo, y haces un poco de investigación, te darás cuenta que la mayoría de ellos tuvieron al menos un mentor. Entre ellos podemos mencionar a Bill Gates que tuvo a Ed Roberts, Oprah Winfrey tuvo a Mary Duncan, Warren Buffett tuvo a Benjamin Graham, Michael Jordan tuvo a Phil Jackson, Mark Zuckerberg tuvo al mismo Steve Jobs; y la lista continúa. No se tú, pero si ellos necesitaron de mentores para llegar donde están o estuvieron ¡Seguro que tú también lo necesitas!

Incluso, puedes ver aquellos que han dejado una huella en el mundo y que no necesariamente fueron de las personas más ricas: Isaac Newton tenía a Isaac Barrow, Albert Einstein tenía a Max Talmey y Steven Hawking tuvo a Dennis W. Sciama. Estas personas, aunque no estaban directamente ligados al mundo de los negocios, seguro que encontraron riqueza de sus mentores y supieron aprovecharlo al máximo para cumplir sus metas. De nuevo, no se tú, pero en lo personal, no creo ser más inteligente que estas personas, por lo tanto, desde luego que necesitaré mucha más mentoría de lo que ellos obtuvieron para lograr lo que ellos alguna vez lograron.

¿Cómo consigues un mentor?
El momento en que te hagas esta pregunta lo más normal es buscar en internet técnicas para conseguir un mentor; entre las cuales destacan vídeos de youtube, columnas, investigaciones, etc.

A través de los años he revisado algunas de estas y las he implementado de diferentes formas. Sin embargo, la más sencilla de todas es: ¡Preguntando! Esto, desde luego no aplica para todo mundo. Si le escribieras a Luis Von Han, el creador de Duolingo, preguntando si puede ser tu mentor, probablemente no te conteste. Sin embargo, muchas personas que han alcanzado logros importantes en su vida se sentirán identificados con tigo ya que, probablemente, ellos también tuvieron mentores y quieren encontrar la manera de devolverle el favor a la sociedad. La manera más fácil de llegar a ellos es haciéndote notar. Conoce del tema o industria dentro de la cual él o ella se desarrolla, incluso trabajando para ellos, aunque sea de gratis. Provoca ese sentido de impresión llegando a tiempo, investigando y, sobre todo, siendo dueños; sentirse parte de la organización o proyecto, aunque en realidad no lo sea.

La forma más rápida de llegar de un punto a otro es a través de una línea recta. Puedes pasar años a través de prueba y error sin saber la dirección adecuada o puedes seguir los pasos de alguien que ya ha llegado a ese punto y que pueda mostrarte el mejor camino para hacerlo. De cierta forma es como si tu “yo” del futuro te apoyara en el proceso de descubrir tu ruta de negocios ¿no crees?

Fuentes:

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